Enseñando a volar III - Administrar dinero y otros recursos




«Mamá, quiero cromos. Mamá, cómprame…» Os suena esta cantinela, ¿verdad? Mi hijo no paraba de pedir cosas, y como no es posible ni recomendable concederle todos los caprichos, decidí darle una cantidad mensual de dinero para que se comprara lo que quisiera.

En un principio se puso contentísimo, pero cuando calculó que necesitaría seis meses para conseguir un baúl de madera que deseaba, se quejó diciendo que era mucho tiempo; entonces, le contesté que a los padres nos pasa igual: a veces, tardamos meses o años en conseguir el dinero. Aunque para un niño de cinco años era una eternidad, fue capaz de ahorrar y comprarse el baúl.

Enseñar a volar a un hijo implica instruirlo en todo lo necesario para que pueda valerse por sí mismo, y la administración de los recursos, sea dinero, tiempo o bienes, es quizás de las lecciones más importantes de la vida. Nadie es independiente con el cheque de papá.